Viernes, 25 de julio. 20 horas. Plaza del Pilar



De nuevo nos encontrábamos a las ocho de la tarde en la Plaza del Pilar, en el Banesto, un sitio que hemos visto desaparecer viernes a viernes. Un no caluroso día 25, festividad de Santiago.

El verano, los niños sin cole, que hay vacaciones, que no es exactamente final de mes y eso despista; en fin las ocupaciones varias... Pero hay que decir que después de unos meses de extrema crisis, vamos remontando. Salimos 20.

Fuimos rápidos. Tranquilos. No había tráfico y se respiraba un aire de vacío importante. La verdad es que sólo nos paramos un par de veces, se metió un coche por medio, nos reagrupamos, lo normal.

No hubo cosas dignas de reseñar. Se recuperó la presencia de nuestros niños y de algunos de sus padres. Fuimos charlando tranquilamente.

Se echó de menos a los antiguamente asiduos, a los del Séptimo Piñón. A todos los que nos solíais acompañar.

Sin problemas, esperando que en agosto, el 29, seamos más los que nos demos a esto del sillín.

Hasta la próxima. Salud y bicicleta.

Viernes, 27 de junio. 20 horas. Plaza del Pilar



Últimamente estamos de capa caída. Quizá sea aburrido, quizá la reivindicación de un espacio para la bicicleta no tenga interés en esta ciudad, pese a que poco a poco se ven más ciclistas no deportivos por sus calles. No sé realmente lo que pasa.

Catorce defensores de este medio de transporte nos reunimos esta vez para recorrer las calles de la ciudad. Éramos tan pocos que ya ni la policía secreta se acercó a preguntarnos cuándo salíamos. Un par de fotografías para la prensa y esperamos un rato.

Aparecieron algunos que hacía tiempo que no nos acompañaban y faltaron muchos, pero ahí estábamos, dispuestos a reconquistar el espacio de la calzada para nuestros eficientes y no contaminantes vehículos.

Hicimos el recorrido con ritmo pausado. La temperatura ralentizaba nuestras piernas y con perezoso pedalear fuimos cubriendo una a una cada calle del recorrido. Hicimos un par de pequeñas variaciones llegando hasta el arranque de la calle Jacinto con Calatrava y después profundizamos en Altagracia hasta la Plaza de España con el fin de darnos vistosidad. Por la calle de la Rosa en cola arrastramos a algún que otro u otra automovilista que no dudaron en hacer uso del momosilábico claxon, ¿para qué?.

Llegamos finalmente a nuestro punto de partida donde tras un merecido autoaplauso nos recogimos rápido sin tomarnos ni tan siquiera la habitual cañita de despedida. Otra vez será.

Nos vemos en Julio.

Viernes, 30 de mayo. 20 horas. Plaza del Pilar


De nuevo nos encontrábamos a las ocho de la tarde en la Plaza del Pilar, en el Banesto. Un fresquito día 30.

El frío, la lluvia, los exámenes, el puente, los niños sin cole, en fin las ocupaciones varias... También había huelga de taxistas.

Estábamos pocos, muy pocos, ni siquiera vino la prensa a hacer fotos. Eso sí, había mucha, mucha, policia (como dice Sabina en su canción).

Salimos 7. Hubo quien propuso que no se hiciera, pero genio y figura. La masa crítica sale.
Fuimos rápidos. Tranquilos. No había tráfico y se respiraba un aire de vacío importante. La verdad es que sólo nos paramos un par de veces.

Digno de reseñar fue que Pilar que, como estrenaba una Orbea de los años 50, iba algo distraída, se equivocó en el recorrido. Hubo que improvisar y se decidió sobre la marcha bajar por la calle Toledo.

Se echó de menos a la asiduos, a los del Séptimo Piñón. Tampoco bajaron nuestros niños y por lo tanto tampoco sus progenitores, ¡de nuevo la lluvia! ... suponemos.

Sin problemas, esperando que en junio seamos más los que nos tomemos el botellín.

Hasta la próxima. Salud y bicicleta.

Viernes, 25 de abril. 20 horas. Plaza del Pilar.

Ya habíamos cumplido dos años y para que no pensemos que esto de la masa crítica está hecho, de los casi 60 del segundo aniversario pasamos a 32 bici-clistas. Pero está bien, lo importante es salir.

La verdad es que hacer estas crónicas resulta cada vez más difícil. No hubo problemas, no pasó nada digno de mención, se rodó a buen ritmo, ...

Podemos destacar que Pilar se tuvo que apartar a dar aire por que su rueda iba por los suelos. Menos mal que Kiko lleva de todo y se apartó con ella a realizar la maniobra.

Sí, hay que destacar que hacía ya buen tiempo y eso permitió que se nos viera mucho, se nos notara más y la gente se quedara mirando. Claro que eso no asegura que para la próxima alguien más se anime y tengamos nuevas incorporaciones.

Se echo de menos a gente y a gente menuda, que siempre dan alegría. También salieron con nosotros algunos que casi nunca pueden. Todos son bienvenidos.

Se finalizó con la normalidad más absoluta.

Salud, pedal y bicicleta.

Hasta la próxima.